Mostrando entradas con la etiqueta Amelia y su vida.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amelia y su vida.. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de junio de 2011

Old times get back.

Al entrar en su viejo cuarto, cientos de heridas se abrieron.
Todo estaba exactamente igual que antes: el color azul de las paredes desgastado, la bandera de su grupo favorito, sus fotos de pequeña, sus libros, sus cuadernos, las cajas, el armario con la ropa vieja. La cama donde compartió experiencias...Todo.

Empezó a sacar su ropa del equipaje, sus gustos habían madurado un poco, ahora vestía más femenina, se arreglaba, y la gente, en especial los chicos, se daban cuenta de ello.
Tumblr_lmt3rzejte1qkmh9oo1_500_large
***

Una vez que hubo terminado, quiso dar una vueltecilla por el centro. Salió a la calle, estaba llena de gente, como casi siempre.

En la Plaza Mayor había niños jugando, gente comprando y carteles por todas partes, anunciando un festival de Rock Ciudadrrealeño.

Sacó un Lucky Strike, y empezó a fumárselo. Estaba estudiando medicina, y sabía desde  siempre que era perjudicial, que estaba mal y que no debía. Pero se sentía bien consigo misma cuando el humo penetraba en sus pulmones, cuando exhala, piensa que suelta todo lo malo de sí misma, suelta un pedacito de su alma.
Tumblr_llxskzjtns1qkzx3co1_500_large
No tardó en fumárselo, y decidió visitar la vieja y única tienda de discos que hay en Ciudad Real, el dueño era un rockero muy majo, algo despistado, pero majo.

-¡Buenos días! -saludó Amelia sin pudor al entrar.
-Buenas -pausó un momento, y se le quedó mirando fijamente- me suena tu cara....
- Soy Amelia, qué, ¿me conoces ya?
- ¡Ah! ¡La del pelo rojo!
- Exacto- rió cordialmente.
- Hacía mucho tiempo que no venías por aquí. Mi bolsillo se resintió sin tus compras.
- Me fui a Madrid, he estado viviendo allí.
- ¡Vaya! Para ser tan joven, te lo has montado bien.
- Jajaajaj, bueno, supongo que sí. ¿Tienes algo nuevo de Evanescence? Oí que su disco salía en 2011.
- Sí, pero no sale hasta agosto, has de esperar.
- Mierda. Bueno, voy a echar un vistacillo.
- ¡Estás en tu casa! -se alejó para atender a un cliente.


Se quedó embobada mirando discos, cuando una voz familiar se oye.
-¡¡¡ESE CULO ME SUENA!!!
- Pero, ¿qué narices?- se da la vuelta, es su "colega" de toda la vida, desde que tenían unos 11 años.
- Ameliita, ¿qué haces por aquí? -Le abrazó fuertemente, y remarco lo de fuertemente, tenía una fuerza descomunal.
- Eh eh eh eh para el carro Josué, que me haces daño. Yo también me alegro de verte - acarició su pelo, y le miró a los ojos azules.
Eran preciosos. Son de un azul intenso, y al rededor de la pupila, tenían manchas amarillas. Siempre le encantaron sus ojos.
- ¿Dónde te habías metido? Hace meses que no te veía.
- Me fui a estudiar a Madrid.
- ¿Medicina, como siempre quisiste?
- Claro, como siempre quise...
- ¿Y qué, ligas mucho?
- No lo suficiente, me apetecería ligar más.
- Podrías ligar conmigo.
-Ya ligué contigo, lo sabes de sobra -rió entre dientes.
- Sí, y fue estupendo, ¿por qué no repetirlo?- cogió a Amelia por el brazo.
- ¿Y los demás?
- Hemos quedado dentro de un rato, ¿te apetece venir?
-¡Claro! Necesito evadir mis pensamientos.
Something


Recomendaciones musicales: The Pretty Reckless – Light Me Up

domingo, 8 de mayo de 2011

Un autobús viejo y muchas cosas que hacer.

-


Subieron a un autobús amarillo, viejo y destartalado. Su madre sacó dos tickets para subir, a 0.95 céntimos cada uno.
Amelia se adelantó y se sentó en el fondo del autobús. Su madre la siguió e hizo lo mismo.

- Bueno, Amelia ya estás en casa. Me alegra muchísimo volver a verte, no es lo mismo hablar contigo por teléfono.
- Sí, estoy bastante contenta por haber venido, creo que me vendría bien un poco de trato familiar.
- ¿Y qué tal la universidad? ¿Te tratan bien?
Tumblr_lkkavvar1k1qf3gy5o1_500_large

-Sí mamá, en Madrid hay muy buena gente, y soy responsable, tranquila. - se dispuso a mirar por la ventanilla, y observar el paisaje de su ciudad. No había cambiado mucho, seguía habiendo mucho "dominguero" en la carretera, gente feliz y contenta caminando por las calles, rotondas con flores y parques verdes. - Qué bonita está, mamá.
- Sí, la alcaldesa se ha puesto las pilas, y ha adornado esto un poco. ¿Y qué estás viendo en la facu? -Su madre creía hablar en la jerga universitaria.
-  Estamos estudiando los tejidos. Es muy interesante.
- Vaya, se ve que como te gusta estudias.
- Claro mamá.

El autobús llegó a la calle Toledo, y su madre le dio al botón de solicitar parada. Habían llegado a casa.
- Venga, coge tu maleta que ya hemos llegado.
Calle Toledo número 35. Su casa. Abrieron la puerta y subieron al segundo piso, por el ascensor claro. 2ºB.
Amelia recorrió el pasillo que llevaba hasta su habitación: seguía igual que antes, prácticamente igual. Con sus pósters de Nirvana y Avenged Sevenfold, con su baritas de incienso guardadas esperando a ser quemadas, la pared azul, su corcho con fotos y post-its y sus banderas de Slipknot.
Le entró una sensación de paz que invadió su mente por completo. Se tiró en su cama, y pensó:
"Habrá que llamar a unos cuantos amigos y celebrar que estoy aquí, pero primero, a deshacer las maletas".

jueves, 14 de abril de 2011

Viaje.

Decidió coger su MP3, el viaje se haría largo.
Seleccionó en el menú, Still got the blues, de Gary Moore.
Mientras, pensó en la cara que pondría su madre, y el interrogatorio que le haría: "Estudias todos los días, ¿verdad?, ¿Comes bien?, ¿No tendrás novio?, ¿Bebes alcohol?"
Hacía tres meses que no veía a su madre. Se fue a estudiar la carera de medicina, como siempre había querido, a la Computense de Madrid. En Ciudad Real todavía se estaba construyendo la facultad, por lo que tuvo que alejarse. Aunque, ese no fue el principal motivo de su marcha. Y todos lo saben.
Dejó su vida, dejó a sus amigos, a su familia...a todos con los que tuvo que ver en un pasado no muy lejano.

Miró por la ventanilla del tren, parecía moverse lentamente, pero en realidad recorría muchos kilómetros por hora. Empezaba a distinguirse el paisaje propio de Castilla-La Mancha.
Se acercaba a su ciudad, y sentía mariposillas en el estómago. ¿Quién no las sentiría? Cogió las maletas, y esperó a que el tren bajara la velocidad, que no tardó.
Se abrieron las puertas: cómo echaba de menos el aire de Ciudad Real. Tan simple, tan cálido.

A la salida de la estación estaba su madre, fumando, como siempre. Todavía no sabía que Amelia había seguido sus pasos.
- ¡Amelia! ¡Qué ganas tenía de verte!
-¡Mamá! - antes de que pudiera decir algo más, su madre, cogió y la abrazó fuertemente- Yo también te he echado de menos, pero por favor, me vas a aplastar.
- Desde que te fuiste te has vuelto muy sosa, ¿te pasa algo?
- No mamá, estoy bien, anda vamos a casa, estoy cansada.
-Sí, será lo mejor, venga esperemos al autobús.

Y esperando al autobús, contemplaba esa calle, la Avenida de Europa,  y recordó algunas de las tantas muchas veces que estuvo allí, y en el parque de enfrente, o comiendo en el Mc Donals de al lado.

Recomendaciones Musicales:
Alexisonfire – No Rest

miércoles, 30 de marzo de 2011

Viejas heridas y rock 'n Roll.

Puso la radio en su móvil, sonaba una vieja canción de los Rolling Stone: As Years Go By.
Encendió otro fortuna más, llevaba ya en lo que iba de día medio paquete por lo menos.
Estaba nerviosa, después de tanto tiempo, volvía a su ciudad. Volvía a Ciudad Real.
Había cambiado bastante: volvía a tener su color rubio natural, después de habérselo dejado crecer tras su locura de teñirse el pelo de rojo escarlata; tenía la piel apenas un tono más bronceada que antes, seguía con ese blanco casi nuclear que le caracterizaba. El rostro, ah...ese rostro ya no era el de la niña inocente que solía ser, habían pasado seis años, y la niñez se había esfumado por completo. ¿Y qué me dices de sus ojos? Sus ojos azules, a veces verdes, según le miraras habían cambiado, parecían más serios y maduros, pero, aún conservaban ese fuego interior que solían tener, y la mancha marrón de su ojo izquierdo, había crecido, y casi ocupaba la mitad de su ojo. Siempre se caracterizó por una mirada peculiar.
En todo este tiempo, adelgazó bastante, y consiguió tener la figura delgada que siempre quiso, -no es que antes estuviera gorda, ni mucho menos- pero, ¿a quién no le sobran unos "kilitos"?

El taxi paró en su puerta, ella bajó, con sus maletas y con su pasado a cuestas, y montó en ese viejo y destartalado cacharro.
Olía a puro, y a ambientador de pino barato. Del retrovisor colgada una estampa de La Virgen del Rosario. Típico.
- ¿A dónde la llevo señorita?
- A Atocha, por favor.
- Ahora mismo. - respondió con entusiasmo, está claro que iría por el camino más largo. Eso siempre contentaba a los taxistas.

Amelia miró a través del cristal: contemplaba su antiguo barrio, su paisaje y respiraba por última vez su aire cargado de polución.

-¿Y a dónde va?-preguntó curioso, el taxista desaliñado.
- A mi vieja ciudad, a Ciudad Real.
- ¡Vaya! Castellano manchega ¿eh?
- Claro. -Respondió con una leve sonrisa, más bien de educación que de entusiasmo.
- Ya falta poco, en seguida llegamos.


Unos minutos más tarde, ya se encontraba en la estación Atocha de Madrid. Le encantaba esa estación, por el estanque lleno de tortugas que había, era tan grande, y extraño. Agradaba bastante verlo.
Las 11.45. Quedaba un cuarto de hora para que saliese su tren.
Pasó por la puerta de embarque, sacó el billete, -de ida, sólo de ida- y se lo entregó a la azafata, que sonrió complaciente:
- Coche tres, gracias.

Subió las escaleras mecánicas, y andó por el andén, hacia donde indicaba que se colocaría el coche tres.
El cielo estaba gris, como a ella le gustaba

Contempló las vías, parecían infinitas. Giró la cabeza a ambos lados, había tanta gente...y toda parecía impaciente, ocupada e interesante. Casi igual que ella.
No tardó de llegar su tren. Esperó a que parase, y subió en el coche tres, como se lo habían indicado.
Buscó su asiento, con cierta dificultad, los pasillos eran estrechos, y sus maletas, bastante grandes, pero, logró llegar hasta el asiento 12B.

Se sentó, y pensó en su nuevo futuro, en su vieja Ciudad.


 Recomendaciones musicales: